El pH del cuerpo.


Nuestro cuerpo tiene un pH entre 7,35 y 7,45 y hace todo lo posible para evitar salir de este rango.

Cada alimento líquido o sólido que consumimos tiene su propio pH e influye en el de nuestro organismo.

Un pH ácido (acidosis) puede tener consecuencias dramáticas para nuestro cuerpo, de hecho, la acidosis causa trastornos que se caracterizan principalmente por una desmineralización general, un estado inflamatorio y doloroso para los músculos, articulaciones y huesos.
Podemos tomar como ejemplo el calcio que no se puede fijar en el cuerpo con un pH inferior a 7,35. El queso es un alimento que acidifica la sangre, por lo que comer queso para alcanzar la ingesta diaria de calcio es ingerir calcio innecesario...

Las frutas y verduras generalmente tienen un pH alto y las carnes y quesos tienen un pH bajo.

Para una buena regulación del pH es fundamental la calidad del agua que bebemos esta agua debe provenir de una fuente y no un agua tratada luego remineralizada, su pH debe estar entre 7,2 y 7,8 y su mineralización (residuo seco) menor a 120 mg / l.